lunes, 19 de octubre de 2009

HERIBERTO MURRIETA


Como la suerte del toro en la plaza es la vida del hombre por lograr en la vida su maestranza.
Arte, Valor y una buena mano que interprete las notas culinarias.
Gracias Gastronomica San Pancho. Orejas y Rabo por su buen sazon.